
Hace varios días leyendo un diario de tirada gratuita, me llamó la atención el titular de una de las noticias “Aumentará la lucha contra los lateros en a playa” y un poco más abajo el querido alcalde de Barcelona nos deleitaba con unas palabras, y cito textualmente. “225 agentes más de la urbana en las playas. La seguridad en las playas se reforzará con 225 agentes de la urbana a punto de salir de la escuela que, según Hereu, lucharán de forma intensiva contra los vendedores ambulantes”. Me sorprende esa intensidad y ese ímpetu de lucha por los vendedores ambulantes, y no por los rateros que se dedican al arte del descuido en las playas, auténticos maestros en ese arte, los pobres bañistas no solo tenemos que estar con mil ojos a la hora de bañarnos, uno a nuestros hijos y otro a las pocas pertenencias que se pueden llevar para pasar un día de playa. Pero por lo que se ve, lo importante para el señor alcalde, es la venta ambulante de nuestras playas. No a los que se dedican a acechar a los bañistas, esperando el descuido esperado para poder sustraerle todas sus pertenencias y dejar al pobre bañista con lo puesto y mojado.
Diga que si señor Hereu, vamos a por el último eslabón de la cadena, y a su vez el mas débil, el del pobre que para ganarse unos euros se dedica a la venta ambulante sea latas, dvd, cd o simples pulseritas. Para que malgastar el tiempo en buscar a las mafias que se hacen ricas a costa del pobre desgraciado, siendo ellas las verdaderas culpables, distribuyendo todo el material necesario para su posterior venta. Si no estuvieran vendiendo, ¿usted cree que los tendría localizados? Si, ahora me dirán que los chiringuitos, bares y restaurantes de la zona acosan con sus denuncias. Acaso no es denunciable los precios abusivos que hay que pagar en sus locales, acaso es culpable el bañista que se acerca al primer súper a comprarse la bebida y un tentempié, acaso somos culpables los que nos llevamos las bebidas y la comida de casa. O acaso de lo que se trata es de hacer más rico a los ricos y terminar de hundir un poquito más al pobre, que por vender una lata, o cualquier otro artículo, lo mismo significa llevarse algo de comida al estomago o mucho peor llevar algo a su casa para su familia.
Cuando vea a un vendedor ambulante, sea humilde y ábrale su corazón y pregúntele, que le ha llevado a esa situación, lo mismo se sorprende de ver a padres de familias que tan solo hace unos días estaban trabajando en una buena empresa y debido a esta crisis se ha visto obligado a meterse en la venta ambulante, o algún emigrante con estudios o sin ellos que han tenido que cruzar el estrecho en una patera o debajo de un camión para poder sobrevivir. Desde la cima no se puede ver realmente los problemas de un pueblo, alguna vez hay que bajar a la llanura, para ser uno mismo el que vea con sus propios ojos los problemas de los demás, y junto a ellos encontrar las debidas soluciones.
En el mundo de la ciencia muchas veces se escuchan a científicos decir “Eso es un buen razonamiento. Mi teoría estaba equivocada.” Y cambian su enfoque para descubrir nuevas cosas. Sin embargo no recuerdo la última vez que un político o un religioso dijese lo mismo.
Carl Sagan
Diga que si señor Hereu, vamos a por el último eslabón de la cadena, y a su vez el mas débil, el del pobre que para ganarse unos euros se dedica a la venta ambulante sea latas, dvd, cd o simples pulseritas. Para que malgastar el tiempo en buscar a las mafias que se hacen ricas a costa del pobre desgraciado, siendo ellas las verdaderas culpables, distribuyendo todo el material necesario para su posterior venta. Si no estuvieran vendiendo, ¿usted cree que los tendría localizados? Si, ahora me dirán que los chiringuitos, bares y restaurantes de la zona acosan con sus denuncias. Acaso no es denunciable los precios abusivos que hay que pagar en sus locales, acaso es culpable el bañista que se acerca al primer súper a comprarse la bebida y un tentempié, acaso somos culpables los que nos llevamos las bebidas y la comida de casa. O acaso de lo que se trata es de hacer más rico a los ricos y terminar de hundir un poquito más al pobre, que por vender una lata, o cualquier otro artículo, lo mismo significa llevarse algo de comida al estomago o mucho peor llevar algo a su casa para su familia.
Cuando vea a un vendedor ambulante, sea humilde y ábrale su corazón y pregúntele, que le ha llevado a esa situación, lo mismo se sorprende de ver a padres de familias que tan solo hace unos días estaban trabajando en una buena empresa y debido a esta crisis se ha visto obligado a meterse en la venta ambulante, o algún emigrante con estudios o sin ellos que han tenido que cruzar el estrecho en una patera o debajo de un camión para poder sobrevivir. Desde la cima no se puede ver realmente los problemas de un pueblo, alguna vez hay que bajar a la llanura, para ser uno mismo el que vea con sus propios ojos los problemas de los demás, y junto a ellos encontrar las debidas soluciones.
En el mundo de la ciencia muchas veces se escuchan a científicos decir “Eso es un buen razonamiento. Mi teoría estaba equivocada.” Y cambian su enfoque para descubrir nuevas cosas. Sin embargo no recuerdo la última vez que un político o un religioso dijese lo mismo.
Carl Sagan